Primera imagen de lo nuevo de Oliver Stone

Del Toro, Aaron Johnson, Travolta, Salma Hayek, Uma Thurman,... en Savages. ¿Compramos?


Parece que fue ayer cuando allá por marzo anunciábamos que Oliver Stone planeaba rodar la adaptación de la obra literaria Savages (Don Winslow). Desde entonces, nada más hemos vuelto a saber del asunto hasta ahora. Tenemos ya la primera imagen del nuevo proyecto del veterano y esperemos que esta película nos haga olvidar el mal sabor de boca que nos dejó a todos con su último truñaco, Wall Street 2. De primeras, el cineasta sabe que el perdón no será fácil y, por si acaso, se ha procurado un reparto de primera. Recordemos, Aaron Johnson (Kick Ass), Taylor Kitsch (X-Men Orígenes: Lobezno), Benicio del Toro -quien también espera redimirse de El Hombre Lobo con este film-, Salma Hayek, John Travolta, Uma Thurman, la Gossip Girl Blake Lively y Emile Hirsch (Mi nombre es Harvey Milk).

Os refresco el argumento de Savages, para aquellas mentes a las que el alcohol y la fiesta han disminuído memoria. Dos tipos que trabajan en una plantación de marihuana (Johnson y Kitsch) son presionados por el jefe de un cártel del narcotráfico (Del Toro) para que trabajen para él. Al no lograr su propósito, el mafioso y su socia (Hayek) deciden raptar a la novia de uno de los chicos (Lively), mientras lidian a su vez con algún agente de la DEA (Travolta).

A España se prevee que llegará en septiembre de este año, habrá que darle una oportunidad.

Vía LHP

Crítica de cine: La chispa de la vida

¿Y la de esta película?


Nota: 4’5

Lo mejor: José Mota también puede ser un actor serio. Y hasta bueno.
Lo peor: puede resultar larga y a ratos aburrida.

Siempre es un acontecimiento que un director como Alex de la Iglesia (Balada triste de trompeta, La comunidad) estrene nueva película. A menudo su obra es sinónimo de entretenimiento de calidad, cuando no, de buen cine. Sin embargo, esta vez la sonrisa se nos ha congelado en la cara. “¡Hoy amigos, estáis sintonizando Radio América! ¡Esta canción está dedicada a toda esa panda de capullos que han intentado joderme el día pero que se han comido media rosca! La canción se titula: ¡Iros todos al infierno!” así de contundente suena Roberto (José Mota), vociferando solo en el interior de su coche, tras haber sido ignorado en su antiguo lugar de trabajo, mientras conduce a toda velocidad por la autopista sin un rumbo fijo. Algo parecido le ocurre a Alex de la Iglesia con este filme: Sabíamos de sobra que el cine es el medio tras el que se parapeta para lanzar sus dardos envenenados a la sociedad; pero esta vez y a pesar de lo enfadado que está, no ha colocado bien la diana y los proyectiles se extravían antes de dar en el blanco.



El protagonista de La chispa de la vida es un publicista en paro que triunfó en su día por ser la cabeza pensante del famoso eslogan de Coca Cola. Haciendo acopio de la poca dignidad que le queda, se dirige a la empresa donde trabajó hace años para pedir a un viejo amigo que le contrate de nuevo. Sin embargo, sus planes se tuercen cuando se cae en un teatro romano en obras y se clava una barra metálica en la cabeza que lo deja completamente inmovilizado. Es el anfiteatro de Cartagena la localización que escoge de la Iglesia para ubicar a su desgraciado protagonista. En ese escenario es donde comienzan a sucederse lentamente los actos de esta tragicomedia, en la que el circo mediático brilla en todo su esplendor. Las connotaciones que se desprenden de la semántica del fatídico espacio ayudan a simplificar el desarrollo de la acción narrativa. Así, el director nos pone sobre aviso de lo que nos espera durante la próxima hora y media.

En lo que respecta a las actuaciones, José Mota (que debutó realmente en Torrente 4) sorprende positivamente en el papel protagonista. Se pone en la piel de Roberto, un hombre desesperado pero capaz de sobreponerse al patetismo de sus circunstancias para traficar con el morbo que genera su propia situación. A Salma Hayek (Bandidas) tampoco le hacen sombra en el papel de esposa abnegada e histérica tras ver a su marido con una barra de hierro traspasándole el cráneo. Quizá, uno de los puntos donde vacila la película es en el débil perfilado del resto de personajes que completan la función circense: los gastados estereotipos empiezan a desfilar sin tregua. Juanjo Puigcorbé (Besos de gato) retratado como el magnate putero; Fernando Tejero (Días de fútbol) como el publicista inmoral o Juan Luis Galiardo (La niña de tus ojos), entre otros, como el alcalde manipulado. Siguiendo con la escala de estratos sociales, Alex ha encontrado esta vez para Carolina Bang (La daga de Rasputín) un papel más acorde con sus dotes interpretativas: representa aquí a una periodista, un personaje secundario con una pizca de protagonismo. Se la ve bastante, pero casi siempre en un segundo plano, consiguiendo así que la actriz no desentone. Lo que tenemos aquí no es más que una visión algo distorsionada y un poco auto-complaciente con sello de la Iglesia de una sociedad mala que no nos deja levantar cabeza. Que por otra parte, puede llegar a confraternizar con el sector más obcecado en su propia desdicha.



La chispa de la vida es una denuncia algo endeble de la situación actual en la que está sumida el país. Los medios de comunicación incitando la telebasura, traspasando con creces los límites morales de una sociedad capaz de venderse por unos minutos de gloria. Ya lo dijo Andy Warhol en su día: “Todo el mundo debería tener quince minutos de fama en su vida”. Alex de la Iglesia, que ha coescrito la mayoría de sus guiones con Jorge Guerricaechevarría, esta vez ha prescindido de sus servicios para encargarle el texto a Randy Feldman, guionista norteamericano de otros filmes como El negociador (1997), Tango y cash (1989) o Noche infernal (1981). ¿Quizás es éste el motivo por el que flojea la película? Hay que decir que el cineasta siempre ha descartado la sutileza en sus filmes, pero eso no los convierte en menos loables. Al contrario, a lo largo de los años, el director ha sabido encontrar un estilo propio, ya tan familiar para todos, en el que a menudo retrata con humor negro la vulgaridad y la banalidad de la vida cotidiana. Casi en su totalidad, su filmografía se caracteriza por un tono gamberro, desenfadado y políticamente incorrecto, sin embargo, y desgraciadamente, La chispa de la vida pierde fuelle por el camino. Su director no es capaz de mantener el tono ni el interés; el ritmo decae bastante e incluso asistimos a un catálogo de chistes fáciles. En la segunda mitad de la función, De la Iglesia parece activar el piloto automático por lo que la película no cumple sus objetivos y mucho menos las expectativas de cualquier fan.

En definitiva, La chispa de la vida se enmarca en la filmografía del director bilbaíno como una obra menor. Quien dejase el año pasado el cargo de Director de la Academia de Cine envuelto en polémica por su supuesta alianza con los internautas (¿pero no somos todos internautas?) nos presenta un año más tarde un producto algo irregular con ecos al movimiento del 15-M, el paro, la corrupción, el oportunismo y la telebasura entre otros fenómenos. Alex apunta con rabia a varios flancos de una España despreciable, pero erra el disparo. No causa todo el daño que debería. Da la sensación de que ha tenido una buena idea pero no ha sabido defenderla en condiciones ni llevarla a buen puerto. Esperemos que en su próximo proyecto (Las brujas de Zugarramurdi) recupere el buen pulso y que no haya agotado ya todas sus posibilidades en el subgénero de la comedia negra.

El último póster de Shame es muy...descriptivo

Caligrafía genital


No, no es un atógrafo de Nacho Vidal, sino el algo sobrado cartel húngaro de una de las grandes olvidadas en las nominaciones a los Oscar. A España llegará en febrero y tenéis su tráiler red-band aquí. 

PD. Er...¿Y yo ahora qué etiquetas (criterios de búsqueda online) le pongo a esta entrada?

Vía LHP.

Una de tráilers calentitos

Prometheus en español, la Blancanieves diabética, The Hunter y otras curiosidades


Haciendo click en la imagen llegaréis al tráiler en español de Prometheus, en exclusiva para El País.com. Y aunque después de eso todo sepa a poco, tras el salto tenéis los últimos avances de Iron Sky, Mirror, Mirror, The Hunter, Lockout y John Carter así como unos creíbles títulos de crédito para TDK Rises hechos por un fan.

Tráiler en español de Ira de Titanes

Mierda, estos avances siempre me ganan



Por si no estábamos cansados de la sobreexplotación videojueguil y marcadamente gayer que está viviendo el subgenéro mitológico, aquí tenemos el tráiler en español de la secuela de uno de sus peores exponentes, remake a su vez de todo un clásico para los seguidores del que esta segunda parte adopta íntegro el título. Por tanto, no hay que esperar mucho de Cacas: The Secuel el próximo 30 de marzo, pero hay que reconocer que el avance promete una inversión en palomitas inmejorable. No me la cuelan de nuevo.

Vía TBDC.

Crítica de cine: Bajo Amenaza

Secuestro de talento y rapto de ideas


Nota: 1

Lo mejor: que comparándola con Secuestrados el cine español gana por goleada pese a la diferencia de medios.
Lo peor: que su póster español y sobre todo este ruso son infinitamente mejores que la película.

Ya está. Hasta aquí hemos llegado. Tras años defendiendo a Nicolas Cage, esta película supone el tan temido punto de no retorno. Hasta ahora se podían justificar cosas como Ghost Rider o Wicker Man alternando en la misma frase otros de sus trabajos recientes como El Señor de la Guerra o Teniente Corrupto (¿Alguien recuerda que salia en Kick-Ass?), o incluso entendiendo sus papeles en Bangkok Dangerous, Next o En Tiempo de Brujas como el intento de volver a erigirse como el action-hero que nos sorprendió a todos a finales de los 90 en films como La Roca y 60 Segundos (y con Furia Ciega casi lo consigue). Pero ya está. Bajo Amenaza no tiene excusa. No es que no estemos ante un buen thriller, es que no estamos siquiera ante buenas intenciones o propositos. Trespass (título original), de hecho, se parece más a una película porno: rodada en una tarde en una mansión de lujo con dos intérpretes sudorosos a punto de sufrir una embolia por culpa del botox y que responde únicamente al principio de ganar dinero con el mínimo esfuerzo posible.

¿Recordáis Secuestrados? Una pequeña cinta española del año pasado que hizo cierto ruido en festivales y que Patricia se encargó de descubrirnos en su crítica. Sobre una familia de clase alta que es secuestrada en su casa por una banda de delincuentes organizados. Pues bien, Bajo Amenaza es exactamente la misma película, eso sí, pasada por el filtro americano como si de un monólogo de Goyo Jimenez estuviéramos hablando. La elegante casa de la cinta española es aquí una mansiónquetecagas dotada de la ultima tecnología y tras el sumiso y protector padre de familia se encuentra realmente un action-hero esperando su momento de gloria.


Ese padre por supuesto es Cage, que abre el film con un discurso verborréico infumable avisando de que tras su apariencia de yuppie superficial se esconde la nada más absoluta. Vendedor de joyas. Padre ausente. "Livin de american drim". Pero no solo falla por tópico. A estas alturas puede ser un cliché acusar al tipo de sobreactuar, pero incluso en sus trabajos más desatados (elije uno de los títulos del primer párrafo) cuando toca servir de raíles para la historia Cage funciona como un reloj. Aquí no. Los habituales tics del actor llegan a superponerse unos a otros y es imposible no encontrarle molesto. Su tono de voz, su pelo, su traje, esas gotas de sudor plastificado...Todo. 

Nicole Kidman por su parte clava la constante mirada de terror. Terror al darse cuenta de que su carrera sí podía caer más bajo. Terror al mirarse en el espejo y no ver ni un ápice de la pelirroja pecosa que nos sedujo en Un Horizonte Muy Lejano. Pero sobre todo, terror al entender que la que en su día fue considerada el relevo generacional de Meryl Streep ahora ni siquiera es capaz de brillar en un thriller que ni compraría Antena3 para la madrugada del sábado (de hecho, esta película es carnaza de primera para canal autonómico. Comento).


De todas formas, no es habitual que nos encontremos a las estrellas de las películas de secuestros en papeles de víctima básicamente porque por la propia naturaleza de los raptos la acción parte de los criminales. Ellos son la figura dominante del relato y también la más atractiva por impredecible y despiadada. Los rehenes acaban quedando relegados a meros accesorios, lo que en este caso sería toda una bendición...si no me hubiera reservado para el final lo "mejor" del asunto. Si en este reseña no alabamos ni un ápice del trabajo de los dos Nics, donde verdaderamente reside el despropósito, el insulto y el olor a materia gris putrefacta es en el retrato de los villanos.

Estaréis conmigo que estos films son divertidos porque no sabemos de qué son capaces los captores ni qué quieren exactamente. ¿Buscan solo dinero o encierran un motivo oculto para elegir precisamente esa casa? Con esa premisa intenta jugar Trespass pero el amago le dura exactamente 10 minutos, lo que tardan en presentarnos al trío de malosos: el cachas silencioso, la tipa impulsiva y el jefecillo charlatán. No pasan ni media hora en la casa cuando los tres comienzan a desatarse como si se tratara de adolescentes robando en un supermercado. El primero se nos revela como un enfermo mental de manual (alucinaciones incluidas). La segunda se comporta como una quinceañera a la que sus padres han dejado sola el fin de semana, mientras que el tercero se pone nervioso y no roba las galletas del tarro y sale corriendo de milagro.


Cero tensión. Cero suspense e incluso cero coma cinco de acción. Bajo Amenaza es un mojón de proporciones bíblicas capaz de tumbar la carrera de dos oscarizados en menos de un suspiro. Desde los pezones de Batman que Joel Schumacher no ponía su pequeño granito de arena para la venida del apocalipsis. Bien Joel, misión cumplida. La profecía del fin del mundo en 2012 está más cerca de cumplirse con cintas como esta en nuestros cines (en USA duró una semana en cartelera antes de saltar al videoclub. True story).

¡Los Monty Phyton se reunen para una nueva película!

Absolutely Anything, una comedia de ciencia ficción


29 años después de la que para un servidor es la mejor película del grupo, El Sentido de la Vida, los Monty Phyton, esos hombres que prácticamente inventaron la comedia absurda y los programas de sketches, han decidido volver a juntarse en lo que fácilmente es la mejor noticia en lo que llevamos de año. Los responsables de Los Caballeros de la Mesa Cuadrada y La Vida de Brian preparan Absolutely Anything, una mezcla de animación e imagen real en la que prestarán sus voces a un grupo de alienígenas omnipotentes que aterrizan en la tierra con desconcertantes y variadas consecuencias. 

A la cita acudirán los cinco miembros que quedan vivos del grupo,  Michael Palin, John Cleese, Terry Jones, el ahora realizador Terry Gilliam y Eric Idle , pero se desconoce aún si Jones volverá a asumir las labores de director como en los anteriores films del grupo. En lo que repite seguro es en la escritura, ya que según sus propias declaraciones lleva 20 años preparando el guión junto a Gavin Scott (Pequeños Guerreros). Esperemos que tarden poco en ponerla en marcha y sobre todo que la espera haya merecido la pena.



Vía Collider.

Primer tráiler completo de Luces Rojas y en español

¿Ha recuperado Cortés al mejor DeNiro?


Gracias a Antena 3 ya disponemos del primer avance no teaser de la esperadísima nueva película de Rodrigo Cortés tras la sorpresilla que supuso Buried. En este caso promete una trama clásica de misterio con dos científicos (Cillian Murphy y Sigourney Weaver) que se proponen desenmascarar al mentalista más importante de todos los tiempos (Robert DeNiro).

Los críticos que ya han podido ver la cinta (la mayoría extranjeros, qué cosas) alaban la labor de todos sus implicados -DeNiro incluido- y coinciden en que estamos ante una película más que correcta, pero la mayoría acusan al film de contar con un final anticlimático y que rompe por completo la estructura del relato. Lo cierto es que viendo la premisa, posibilidades no hay muchas. Aún así, nosotros seguimos guardando la esperanza en uno de los estrenos que más esperamos de este 2012.

Analizamos la 1º temporada de Hell on Wheels

La sombra de Deadwood es muy alargada
 


Asumamos primeramente que este estreno no es Deadwood, mentalicémonos antes de predisponer de cualquier prejuicio u opinión porque evidentemente Hell on Wheels siempre acabaría perdiendo por goleada. Deadwood era y es una obra maestra con una recreación magnífica de la época y plagada de personajes (unos históricos, otros no) antológicos fruto de unos guiones cuidados hasta la obsesión. La serie de la HBO conseguía desmitificar el género western así como Los Soprano lograron dar una imagen fiel y alejada de cualquier glamour cinematográfico de La cosa nostra y su entorno. En Deadwood rara vez tuvimos la oportunidad de ver duelos al sol propios de La Muerte Tenía un Precio, más bien buscaba recrear el día a día de un pueblo surgido a través de la fiebre del oro. Por ello, y aunque Hell on Wheels también posee connotaciones históricas importantes, la mayor diferencia radica en que este relato posee una clara dependencia de su protagonista al ser éste el único hilo conductor de la serie, con la simpleza que eso conlleva.

El análisis completo de la primera temporada, tras el salto.


El tráíler de Buried 2

Esta vez es un maletero de coche el único escenario


A estas cosas se dedica Stephen Dorff cuando no suena la flauta y le llama Sofia Coppola. A pesar de que se trata de un film descaradamente rodado a la sombra de Buried (la de Ryan Reynolds y el ataúd), Brake -que así se llama realmente este film- no tiene por qué ser necesariamente una mala película. Los escenarios controlados y la curiosidad por ver como resuelven el guionista y el director la trama con semejante premisa son alicientes más que suficientes para un servidor. Además, parece que la película tiene un ritmo de thriller trepidante bastante agradecido, aunque pueden ser efectos colaterales de un tráiler bien montado. Para finales de marzo en USA.

 
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